A los vecinos residentes de la territorial Roma Condesa, nacionales o extranjeros que forman parte activa y dinámica de la zona y que por las reglas de la consulta quedaron excluidos de participar en el proceso, los invitamos a qué de manera simbólica participen con nosotros, externando si están de acuerdo con la instalación de parquimetros en la zona.

Esta información la entregaremos a la Autoridad del Espacio Público y a la Delegación para que conste como un elemento que fortalezca la implementación de parquímetros.

Tu Nombre
Correo:
Vivo en la calle
Entre y
y vivo en la colonia:
Comentario:
A favor
En Contra
 

MITOS SOBRE EL USO DE PARQUÍMETROS

El estacionamiento en la vía pública debe ser gratuito. (falso)

La gratuidad en el estacionamiento incentiva los viajes en automóvil y el estacionamiento de larga estancia donde una persona estaciona su auto por varias horas privatizando esos 12m2 de espacio público. Considerando que los espacios para estacionamiento en la vía pública de una ciudad son limitados y excluyentes. (Limitados porque existe un número finito de espacios y crecer la oferta de cajones es muy costoso y lento. Excluyente porque “dos autos no pueden ocupar el mismo espacio”).

Entonces se comporta como un bien económico, donde la gratuidad invita a un uso desmedido del mismo. Poner un precio al uso del espacio público para estacionamiento es una herramienta para racionalizarlo y para mejorar las condiciones de movilidad de las zonas de alta demanda; podríamos decir que al abrir el acceso a más personas, el precio devuelve la característica pública al espacio.

La finalidad de un sistema de parquímetros es recaudar ingresos para la ciudad. (falso)

La generación de ingresos nunca debe ser la justificación para la implementación de parquímetros. El objetivo es gestionar el uso del espacio público para dar mayor accesibilidad, mejorar las condiciones para todos los usuarios de la vía pública, evitar la pérdida de tiempo en búsqueda de espacio para estacionar e incentivar un uso racional del espacio público.

Sin embargo, no podemos dejar de lado que un sistema de parquímetros con buen funcionamiento puede generar recursos importantes que pueden ser utilizados en mejorar las condiciones de la ciudad.

Los parquímetros afectan a los comercios. (falso)

La gratuidad en el estacionamiento implica que la mayor parte de los autos estacionados sean de gente que trabaja en estas zonas por lo que el coche permanece por más de 6 horas bloqueando el acceso a los visitantes de corta estancia que desean ir a la zona a comer, divertirse, realizar alguna compra. Los parquímetros generan una mayor rotación, lo que significa más visitantes y potenciales clientes para los comercios locales.

De hecho, los primero parquímetros del mundo surgen en la década de los 1930’s en la ciudad americana de Oklahoma por iniciativa de los comerciantes que veían como los espacios frente a sus negocios eran apropiados por trabajadores durante todo el día.

Los parquímetros afectan a quien menos recursos tiene. (falso)

De acuerdo con el INEGI, la mayor concentración de automóviles está en la población de mayores ingresos. Por lo mismo, los parquímetros afectan en mayor medida a quién más ingresos tiene y si además los recursos son reinvertidos en mejoras al espacio público o al transporte público quién tiene menores ingresos serán los más beneficiados.

Por lo tanto la implementación de parquímetros rompe con la política regresiva del estacionamiento gratuito y se puede considerar como una política pública progresiva.

Los sistemas de parquímetros sólo funcionan en países desarrollados (falso)

Existen casos de éxito en el país como el de la Zona Centro de San Luis Potosí o la reciente instalación de parquímetros en Polanco. Esto demuestra que los mexicanos responden a incentivos de la misma manera que sucede en otros países.

Los parquímetros generan mayor inseguridad. (falso)

La implementación de un sistema de parquímetros implica reglas y un mayor orden para todos los usuarios del espacio público. Por un lado, se incentiva la seguridad vial al disminuir el tiempo de búsqueda de cajón por parte de los automovilistas que suele ser un momento en que circulamos más distraídos disminuyendo la atención en peatones, ciclistas u otros vehículos.

También porque al aumentar la disponibilidad de espacio e incentivar un mayor cumplimiento del Reglamento de Tránsito la cantidad de autos en pasos peatonales, banquetas o doble fila disminuye creando mejores condiciones de tránsito para quienes están en la zona.

Por otro lado, la mayor rotación de vehículos (por ende de personas) sumado al personal de vigilancia y verificación del sistema son más “ojos en la calle” (Eyes on the street), incrementando la seguridad personal de quienes transitan por estas zonas.

Los parquímetros disminuyen el valor de la propiedades. (falso)

Bajo el contexto de los efectos mencionados en el ordenamiento del espacio público, sumados a las mejoras que se hagan en el mismo con los recursos generados, hacen muy difícil creer que el valor de las propiedades de éstas zonas disminuirá. Por el contrario, éstas zonas tienden a revalorarse y a reestructurar su dinámica económica.

Lo que falta son más estacionamientos. (falso)

Cuando la oferta no tiene un precio es imposible hablar de la estimación de un déficit pues eso implicaría que la oferta tiene que ajustarse a la demanda. Pero sabemos que cuando el precio es cero, la demanda tiende al infinito por lo que nunca terminaríamos de construir estacionamientos destinando enormes recursos y tierra a algo que no ha solucionado el problema y por el contrario lo agrava al generar una demanda inducida.

La construcción de estacionamientos es muy costosa, lo que implica que el uso de esos espacio tendrá una tarifa. Por lo tanto, el automovilista como cualquier consumidor buscará satisfacer sus necesidades al menor precio y si el estacionamiento en calle es gratuito seguirá haciéndolo.